Industria cosmética acelera crecimiento

  • 22 Abr, 2022
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La industria cosmética formal, que engloba la fabricación de productos para el cabello y la piel, jabones de baño o tocador y desodorante, en República Dominicana casi triplica sus ventas en la última década, pasando de 35 millones de dólares en 2012 a casi 90 dólares el año pasado.

Ese crecimiento que revelan las cifras de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) -que no incluye las operaciones de las fábricas informales, las cuales representan más de la mitad- mucho tiene que ver con que los productos locales son consistentes en su calidad.

Además, es el resultado del trabajo en conjunto entre los sectores público y privado para impulsar la innovación en la industria, a juicio de la presidenta del Clúster de Productos de Belleza, Rommy Grullón.

“La industria cosmética es muy pujante y siempre está a la vanguardia, luchando para ganarse su espacio”, dice Grullón, quien señala que se exporta más de 40 países en el mundo, la mayoría a Estados Unidos y las islas del Caribe.

Aunque el dominicano dedica el 8.63% de sus ingresos a su cuidado personal (3.52% lo gasa en peluquerías y el 5.11% en productos y artículos para la atención personal), según datos del Clúster, la mayoría de las ventas de muchos fabricantes son producto de sus exportaciones.

Como parte del apoyo gubernamental a ese sector, la Comisión Nacional de la Defensa de la Competencia (Procompetencia) organizó el año pasado rondas de negocios internacionales, de las que varios fabricantes en el modelo zona franca lograron acuerdos para exportar a México y Colombia.

La cosmética criolla llega principalmente a las góndolas de tiendas de Estados Unidos, Países Bajos, España, Puerto Rico, Haití y Cuba. Pero está la intención de explorar nuevos mercados en Europa y el Caribe.

Grullón opina que los países asiáticos también representan una opción interesante sobre todo para los productos capilares, pero para ir tras esa zona, primero los químicos locales tendrían que adecuar sus fórmulas, ya que las necesidades son diferentes a las exigencias de un cabello en clima tropical.

Fuente: América Retail