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Industrias automotriz, electrónica y textil no afrontarían cambios en sus cadenas de suministro a causa del Covid-19

  • 26 Jun, 2020
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Los economistas del Banco ING examinaron la industrias automotriz, electrónica y textil y concluyeron que, si bien el proteccionismo puede atraer a algunos productores, es poco probable que ofrezca la resistencia que muchas empresas están buscando, perspectiva que se explica en la siguiente sinopsis realizada por Bloomberg sobre los hallazgos realizados por Raoul Leering, jefe de análisis del comercio internacional de ING, y los economistas Joanna Konings y Timme Spakman.

Industria Automotriz: El hecho de tener cadenas de suministro concentradas a nivel regional no evitó a los fabricantes de automóviles las interrupciones generalizadas provocadas por el Covid-19. Sólo en Alemania, el costo fue de US$75.000 millones en pérdidas de facturación. Los fabricantes de automóviles ya tienen miles de proveedores, por lo que diversificarse más significará costos adicionales permanentes que harán improbable un gran recambio de redes de suministro.

«Los costos son simplemente demasiado grandes, y los márgenes de los fabricantes de automóviles no están en condiciones de absorber los costos más elevados de cadenas de suministro más resistentes, que son continuos, en vez de únicos», escribieron los economistas. Sin embargo, en el caso de los automóviles a batería, que requieren menos piezas que los vehículos normales, podrán reducir naturalmente el número de proveedores en las regiones donde se producen, dice ING.

Industria Electrónica: Con una de las cadenas de suministro más complejas de cualquier industria, los productores de equipos ópticos, chips de memoria y pantallas LCD se concentran en Asia, particularmente en Corea del Sur y Japón. Pero hay un alto grado de especialización en toda la región.

La concentración de la fabricación de componentes país por país «dificulta que las empresas diversifiquen sus proveedores entre países para aumentar la resistencia de la cadena de suministro». Así que los beneficios de cualquier reducción de riesgo que se logre pueden no valer los costos, según el ING.

De todos modos, China ha estado fabricando electrónica más avanzada y «podría convertirse en una fuente de proveedores alternativos para ayudar a las empresas a diversificar sus riesgos en la cadena de suministro», dijo.

Industria textil y de prendas de vestir: También concentrados en gran medida en Asia porque es una industria de trabajo intensivo, los fabricantes de prendas de vestir ya estaban trasladando parte de la producción más cerca de los consumidores para satisfacer las demandas de velocidad de la industria de la moda.

Los economistas del ING señalan al respecto que los grandes stocks no son la solución, porque la ropa es de temporada y tiene una vida útil limitada: «Por lo tanto, la única opción para aumentar la resistencia de la cadena de suministro es diversificar los proveedores».

No obstante, la presión pública ha empujado a la industria textil y de vestir en la otra dirección: consolidar los proveedores y exigir mayor transparencia para reducir al mínimo los riesgos para sus trabajadores en los países en desarrollo.

A largo y a corto plazo: «No esperamos cambios importantes en la longitud o ubicación de las cadenas de suministro mundiales como respuesta de gestión de riesgos al Covid-19», escribieron Leering y sus colegas.

FUENTE: MundoMaritimo.cl