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La costosa odisea de regreso a casa de los tripulantes de la flota mercante internacional

  • 22 Jul, 2020
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Los costos relacionados con el cambio de tripulación se han disparado alrededor del 150%, con algunos vuelos a Asia desde Europa hasta cinco veces más altos de lo habitual, si es que están disponibles, según la asociación de gestión de buques InterManager. El desafío logístico mundial de tratar de cambiar la tripulación en medio de los constantes cambios e inconsistencias en los itinerarios, la cuarentena y las regulaciones sanitarias en los principales hubs aeroportuarios, así como la falta de vuelos comerciales, ha afectado a alrededor del 40% de los 1,5 millones de marinos del mundo.

Sólo una cuarta parte de los relevos de tripulación se han producido desde marzo, según las últimas estimaciones, con 300.000 marinos varados en buques con contratos vencidos y otros 300.000 desempleados e incapaces de suplirlos.

Los costos de la cuarentena durante varios días a la espera de los resultados de las pruebas o durante períodos más largos añadían US$4.000 más por persona en algunos países, con requisitos adicionales, vuelos más caros, alojamiento, transporte y equipo de protección personal que agotan los presupuestos de los agentes y armadores de buques, señaló el secretario general de InterManager, Kuba Szymanski, a Lloyd’s List.

InterManager está recopilando información sobre los costos adicionales, mostrando que los vuelos, si se podían encontrar, eran el doble de las tarifas habituales, con algunos hasta 3.000 euros (US$3.400).

«Las tarifas están disminuyendo lentamente, ya que las opciones de vuelo están aumentando lentamente», dijo. «La mayor parte (de los costos) es la cuarentena».

La desconexión entre el transporte marítimo y aéreo se ha convertido en una cuestión clave cuando los administradores de buques y los departamentos de operaciones de las líneas navieras buscan repatriar a la tripulación.

«Uno de los desafíos aquí es que los gobiernos aún no han abierto sus fronteras para el servicio programado», dijo Chris Podolsky, gerente general para América del Norte de Global Marine Travel, basado en Miami. «Si lo han hecho, sólo están permitiendo un número muy pequeño de vuelos. Así que las aerolíneas no son capaces de restablecer sus horarios de la manera que quieren», añade.

De Róterdam a Manila

Podolsky indica además que están movilizando «una fracción» de los volúmenes normales de la tripulación, por diez veces el esfuerzo y a un costo significativamente mayor. «Los desafíos operacionales, comerciales y regulatorios eran significativos», añade.

Por ejemplo, un tripulante filipino al salir de Róterdam sería sometido a pruebas antes de bajarse del buque, sería sometido a nuevas pruebas antes de volar en el aeropuerto y reanudaría los mismos procedimientos de pruebas de nuevo al llegar a Manila, así como los costos de someterse a cuarentena en ambos países.

El alquiler de aviones significaba «cantidades increíbles de papeleo» para organizar, dijo, explicando un reciente vuelo a Manila desde Ámsterdam en el que participaron 210 tripulantes de 65 buques y 15 compañías diferentes: «Tuvimos que reunir certificados de aptitud para volar de cada miembro de la tripulación. Tuvo que haber controles puntuales en todo momento. La aerolínea quiere que firmes el acuerdo del servicio chárter y eso significa poner una gran cantidad no reembolsable en el fletamento sin que tengas la seguridad de que vas a poder volar», explica.

«No obtuvimos las autorizaciones finales para estos miembros de la tripulación hasta 12 horas antes de la salida del vuelo», asegura.

Múltiples odiseas

Maersk repatrió a siete de sus marinos el 16 de julio desde el buque portacontenedores «Rhine Maersk» vía Panamá. Desembarcaron en el Canal de Panamá para tomar vuelos de conexión a Amsterdam y Copenhague. Una repatriación similar en Panamá ocurrió el 12 de julio para 13 tripulantes que tomaron un vuelo humanitario.

Ahora están surgiendo historias de tripulaciones que toman hasta cinco vuelos y varias semanas para llegar a casa, mientras que otras se niegan a abandonar su buque por temor a exponerse al coronavirus.

Los costos de la tripulación comprenden cerca de la mitad de los gastos de capital de operación de las naves, según la encuesta anual OpCost de BDO.

Los salarios representan alrededor del 80% del capex, mientras que  provisiones y «otros» gastos – que cubren los viajes – constituyen el resto.

«El transporte marítimo está volviendo a la normalidad», dijo un contador de transporte a Lloyd’s List, quien agrega que «durante los últimos meses, todo ha sido muy reactivo, pero ese período ha terminado. Esta industria es increíblemente resistente y, si bien es evidente que ha sido muy duro para la gente de mar, los armadores y gerentes están haciendo lo mejor que pueden».

Los costos adicionales varían según el país, según InterManager. Hubo un aumento de los costos de vuelo en los EE.UU., pero otros costos se mantuvieron sin cambios. Los costos de los hoteles para fines de cuarentena en espera de los resultados de las pruebas fueron en aumento, con algunos gerentes de tripulación reservando boletos de clase ejecutiva para obtener asientos confirmados.

FUENTE: MundoMaritimo.cl