Las exportaciones de alimentos y bebidas crecen un 12,6% y superan los 35.000 millones

  • 01 Feb, 2022
  • 0

Según la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (Fiab), en el periodo de enero a noviembre de 2021, las exportaciones españolas de alimentos y bebidas aumentaron un 12,6% con respecto al mismo tramo en 2020. En total, alcanzaron los 35.038 millones de euros, suponiendo el mayor crecimiento en el periodo considerado de los últimos cinco años.

Para la Federación Española de Industrias de Alimentación Y Bebidas (FIAB), la internacionalización se confirma como una de las principales vías de recuperación y crecimiento para el sector.

«Ya en 2020, un año irregular y atípico marcado por los estragos de la pandemia, las exportaciones de alimentos y bebidas españoles continuaron estables. Que en 2021 el sector esté superando sus registros, a pesar de las limitaciones que han seguido manteniéndose en muchos mercados, habla de la fortaleza y excelencia de la industria española«, señala Mauricio García de Quevedo, director general de FIAB.

Entre nuestros principales socios comerciales europeos, Francia continúa siendo el principal país de destino de las exportaciones de la industria, con unas ventas de 4.947 millones de euros y un crecimiento del 9,62% en los primeros 11 meses de 2021. Italia, el segundo mercado, ha experimentado un incremento del 20% con una cifra de exportaciones de 3.823 millones de euros.

Como tercer y cuarto país de destino de nuestras ventas en la Unión Europea se sitúan Portugal y Alemania con un crecimiento del 11,8% y del 8,88%, respectivamente.

El desempeño de la industria en algunos mercados extracomunitarios está siendo particularmente satisfactorio durante 2021. En países lejanos como Corea del Sur o Filipinas se han producido incrementos del 60% y del 95,75% respectivamente durante el periodo enero-noviembre de 2021, debido fundamentalmente a la situación de bloqueo y las fuertes restricciones experimentadas en estos países en 2020 como consecuencia de la pandemia.

Fuente: ElEconomista.es