Perspectivas para las exportaciones de soja de Brasil y el Mercosur en el mercado internacional

  • 19 May, 2022
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La soja es el cultivo más representativo de Brasil, es el principal productor y exportador mundial de soja. La cosecha alcanzó los 122 millones de toneladas en la última campaña, un 11% de caída respecto a la anterior. El Mercosur también sufrió una caída de cosecha, Argentina tenía una previsión de 46 millones y produjo 42 millones de toneladas. Paraguay tuvo una caída del 70%, pasando de 10 millones a 3 millones, la peor cosecha de los últimos 40 años. Los tres países del Mercosur son los principales exportadores de soja del mundo.


En cuanto a la soja brasileña tiene un alto valor comercial y es reconocida mundialmente por su valor nutricional. «Nuestro producto está destinado a la alimentación humana, extracción de aceite y a la producción de harina para alimentación animal», comentó Chantal Baeumle Gabardo, del Área de biotecnología y Calidad en la Asociación Nacional de Exportadores de Cereales (ANEC) en su disertación.

En Brasil, de los 138 millones de toneladas en 2021, 86 millones tuvieron como destino la exportación de granos. China es el destino más representativo, con 60 millones de toneladas y 69% de participación en el total. Cabe destacar que la reglamentación técnica de la soja de 2007 está siendo revisada por el Ministerio de Agricultura de dicho país, con una consulta pública abierta.

«Estamos demostrando al mercado internacional nuestra preocupación por actualizar la legislación vigente. La soja brasileña es reconocida mundialmente por su alto contenido de proteína en grano, con un promedio del 37%, mientras que la soja americana tiene 34,1%. Cualquier señalamiento en el empeoramiento en la calidad puede tener una repercusión entre los compradores y, por ende, en toda la cadena de la soja brasileña», agregó.

Según señaló, uno de los aspectos que se plantean modificar en la nueva normativa brasileña es el porcentaje de humedad en la soja. Hoy se recomienda 14% en grano como máximo, mientras que ahora se propone que pase a ser del 13%. Esta reducción representa una mejor conservación de los granos en el almacenamiento para garantizar estabilidad y mejorar conservación. Además, se alinea con los requisitos de los países compradores de soja. Sin embargo, se escucharon comentarios, entre los asistentes, acerca de la no conformidad con esos cambios.

Fuente: Agrositio